†♥ Sueño: Tú, otra vez.
Otra vez, tú.
Aún si saber nada mas de ti...
tu recuerdo asalto mi cabeza, por la madrugada.
Estabas allí, como siempre.
Tú, con esa sonrisa Y con esos sentimientos de antes...
pero algo mas paso.
Te soñé,
Vivía, yo, en un lugar hermoso...
el lugar donde siempre imagine que tú y yo siempre estaríamos.
el lugar donde nuestras almas se encontrarían y podrías decirme todo lo que callaste por mucho tiempo.
Cabañas preciosas, con flores en los techos.
Lagos por doquier, donde vivían miles de peces de colores.
Me llamaste, querías verme y mi corazón al escuchar tu voz se llenó de una esperanza impresionante.
Casi salte de la emoción al escuchar tu voz, y sólo sentí que debía verte... como sea... tenía que verte.
Por que en ti había algo mío, debía verte para decirte que es lo que era o quitartelo de una buena vez.
Te busque, en aquel lugar.
Llegué temprano, asi que empezé a jugar con las flores y a meditar las cosas que tenía que decirte...
Y, de pronto te veo llegar.
Te sientas delante de mí, sin interrumpir mis pensamientos, me miras y sonries como siempre... no me dices nada, sólo esperas que los minutos avancen hasta llegar a la hora acordada.
Dentro de mí, mi corazón baila, canta y sonríe con tu presencia...
te veo sólo a ti, no hay nadie mas.
En esos minutos somos sólo tu y yo.
Podría pasar miles de personas, podría suceder una catástrofe, pero el sólo verte allí... mirándome... con esa cara de dulzura y amor, me hace olvidar todo.
Siento que un amor renace dentro de mí, recuerdo las cosas que pense antes de verte y las que en ese momento estoy pensando.
Tú mirada se rompe en un saludo, sonreímos y vacilamos de todo lo que hemos vivido y todo lo que esta pasando en ese instante.
De pronto nos trasladamos a un lugar mas lúgrube y concurrido, nos miramos por un breve momento sin saber que hacer o que hablar.
De pronto, vienen muchas personas... ya no estamos solos y decidimos ir a otro lugar.
Y, de pronto.
Aparecen ellas, dos mujeres, una de cabello rojo de mediano tamaño con mucho maquillaje en la cara... y
la otra, una mujer delgada con cabello negro, alta pero tetricamente coqueta.
Tú me bajaste de tu altar, me dejaste caer al piso y rompiste mi corazón al flitearlas delante de mí. En ese momento entendí que habías cambiado pero, para mal.
Mi alma se oscurecio y mi corazón se amargo.
De pronto las llamaste, para que se sienten con nosotros. Te interrumpí, no lo podía permitir... te dijé que ya era hora de salir de ese lugar, teníamos que irnos.
Accediste y te despediste de ellas a lo lejos...
Por primera vez en mi vida sentí que no quería verte, quería dejarte allí e irme a mi mundo, al mundo de donde no debí salir.
No debí ir a verte, me hizé muchas ilusiones y tú acabas de romperlas todas en unos segundos.
Me hablas sobre tus conquistas, sobre ellas, sobre las cosas lindas que sentías por ellas....
y, yo dentro de mí, estupefacta.
Las historias que tenías con ellas, eran de aventuras, eran descarriadas, eran tontas, eran intensas. No hay duda, te habías olvidado de mí.
Ya no me querías, porque habías cambiado tanto? no lo pudé aceptar...
no podía más y aproveche un descuido tuyo y me retire del lugar a pasos agigantados.
Sin mirar atrás, camine y camine entre sollozos...
imaginado, que tal vez vendrías detrás de mí por alguna explicación o arrepentimiento.
No lo podía aceptar, tenía que salir de ese lugar, salir al mundo real... el mundo triste.
Al caminar mucho, me subí a un pendaño...
me recoste sobre un pequeño jardín y lloré, lloré mucho.
Me volví a ver atrás y no te ví.
No me seguiste, no me buscaste, no te importo que me marchará y te dejará solo... tal vez, fuíste con esas chicas.
Sólo pensaba en que si me podías encontrar, hubiera sido todo un malentedido.
Pero, no me buscaste.
Mi sueño se volvió gris, y el agua se volvío rosa.
Te volví a pensar con amargura y me arrepentí de haberte buscado.
Mi corazón se estremeció y sangro un poco, mi alma enfureció y grite algunas cosas.
Mis ojos, mis ojos se volvierón a cerrar.
